Abel Ros: «Es urgente que los lectores salgan de su zona de confort y lean textos contrarios a sus ideologías»

Abel Ros. Sociólogo y PolitólogoAbel Ros (Callosa de Segura, Alicante, 1974) es Grado en Sociología y Grado en Ciencias Políticas y de la Administración. Se reconoce desde pequeño con vocación por el periodismo y la docencia. Vocación que, por un lado, ejerce como profesor de Filosofía en un instituto de la Comunidad Valenciana. Y por otro en su faceta de escritor y bloguero. 

Es autor del blog «El Rincón de la Crítica», finalista en los premios 20Blogs de 20 minutos en la categoría actualidad en este 2019 y ha publicado los libros «El Pensamiento Atrapado» y «Desde la Crítica» donde recopila artículos de su blog. Seguido por una comunidad altamente intelectual, ambas obras han sido reseñadas por grandes medios nacionales generalistas y especializados.

Un grato descubrimiento conocerlo y poder disfrutar de esta entrevista que ahora comparto con vosotros. 

1. Cuando niño, ¿Qué querías ser de mayor? ¿Cómo llegaste a encaminar tu vida hacia las Ciencias Políticas y la Sociología?

Cuando niño, la verdad sea dicha, siempre tuve vocación por el periodismo y la docencia. Recuerdo que, todos los domingos, compraba el periódico. Un ritual que repetí durante más de veinte años. También solía escribir “Cartas al Director” a varios diarios provinciales. Colaboré como locutor en la radio de mi pueblo. Y realicé entrevistas y reportajes para una edición digital de carácter comarcal. El periodismo, de una u otra manera, siempre ha estado presente en mi vida.

Profesionalmente, me gano la vida como profesor de filosofía en un instituto público de la Comunidad Valenciana. Más allá de la docencia, siempre he tenido una inquietud enorme por el análisis político y sociológico. He sentido una gran curiosidad, entre otros temas, por la lógica social, los sistemas políticos, los movimientos sociales, la gestión del poder, las relaciones internacionales y la política comparada. De ahí que estudié, en la UNED, los grados en Sociología y Ciencia Política y de la Administración.

2. Entrando en materia, veo debates en televisión con invitados que tienen muy definido su posicionamiento político bien sea por la militancia en un partido o por su trayectoria personal/profesional. Como politólogo, ¿Crees que debes ser neutro sobre tus ideales cuando escribes? ¿Posicionarte públicamente predispone al que te lee o escucha?

Normalmente, cuando escribo – a pesar de mis preferencias – intento analizar la actualidad política de forma objetiva. De hecho, mi blog – El Rincón de la Crítica – nació como protesta contra el modelo periodístico actual. Un modelo – en su mayoría – ideologizado, predecible y en ocasiones hasta aburrido. En el blog, no estoy sometido a ninguna línea editorial, no tengo jefes que decidan sobre el destino de mis escritos. Y ello, en los tiempos que corren, es un privilegio. Esta libertad, me permite analizar e interpretar la información de forma libre, plural e independiente. Los politólogos, como científicos sociales que somos, debemos tratar nuestro objeto de estudio – los fenómenos políticos – con imparcialidad y responsabilidad. Debemos utilizar las técnicas de investigación social con el rigor y objetividad que se merecen.

En respuesta a la segunda pregunta: ¿posicionarte públicamente predispone al que te lee o escucha? Posicionarse públicamente es el camino fácil para conseguir una fidelidad lectora. Cuando escribo, la verdad sea dicha, no pienso en los lectores. Y no pienso en ellos porque si lo hiciera, mi escritura se convertiría en mercancía. Mis escritos serían artículos diseñados para una cuota de mercado y mi pensamiento un alienado de la misma. Me niego, y lo he manifestado en muchas ocasiones, someter la cultura a las reglas del consumo. Es urgente que los lectores salgan de su zona de confort y lean textos contrarios a sus ideologías. Solo así desarrollaremos el pensamiento crítico.

3. Al hilo de la pregunta anterior, ¿hay qué asumir un cierto grado de valentía dando tu opinión en público? ¿De qué salud goza la libertad de expresión en España?

Escribir – y lo he dicho en más de una ocasión – es un oficio de valientes para una jungla de callados. Escribir implica desnudarse ante los otros. Supone estar en el ojo de la crítica, en el “Gran Hermano” colectivo, y ello implica tensión y responsabilidad. Tensión porque nunca sabes, a priori, el alcance y repercusión de tus escritos. Responsabilidad porque todo escritor es esclavo de sus palabras. Las palabras son como piedras, una vez que se lanzan pierdes el control de sus efectos.

En términos generales, España goza de una libertad de expresión acorde con las democracias avanzadas. Hay una libertad de expresión garantizada por la Constitución que permite su ejercicio dentro de unos límites democráticos. Tales límites – o líneas rojas – son, entre otros: el respeto al honor, imagen y presunción de inocencia. Se debe ejercer una crítica libre y constructiva. Una crítica basada en la tolerancia, alejada del etnocentrismo y contraria a la demagogia. Cuando la crítica respeta estos principios básicos, entonces queda fortalecida la sociedad del conocimiento.

4. «El futuro es muy oscuro trabajando en el carbón» que decía Antonio Molina. ¿Cuáles crees que son los grandes retos que tiene que asumir nuestro país en los próximos años y cómo auguras nuestro futuro?

Entre los grandes retos que debe asumir nuestro país, destaco, entre otros: el paro juvenil, el ecologismo, el feminismo y el multipartidismo.

Los jóvenes son los agentes del progreso económico y social. Por ello, se debe apostar por ellos. Una apuesta en forma de políticas activas de empleo, oferta educativa, oportunidades laborales y facilidades para la adquisición de viviendas.

Otro reto pasa por el ecologismo. Es muy importante que desde todas las esferas se tome conciencia de la finitud del planeta. Para ello, para preservar el paisaje, es necesario desarrollar una economía sostenible, una concienciación medioambiental y una apuesta por la Responsabilidad Social Corporativa, por parte de las empresas.

El feminismo no debe parar en su lucha por conseguir su cometido a nivel global. Y en esa lucha deben participar los partidos políticos. Es necesario que el feminismo entre en las agendas parlamentarias y sus propuestas se materialicen en forma de leyes.

Y por último, y no por ello menos importante, el multipartidismo. Es necesario que la aritmética parlamentaria se traduzca en mayorías duraderas. Mayorías programáticas que activen, de una vez por todas, una cultura política de consenso y tintes estadistas.

5. El próximo 10 de noviembre en España vamos a vivir nuestras cuartas elecciones en cuatro años. ¿Estamos haciendo algo mal? ¿Nuestros políticos no sienten el hartazgo de los ciudadanos con esta situación de inestabilidad? ¿Estábamos mejor antes con el bipartidismo (dos legislaturas para ti y otras dos para mi).

La irrupción de nuevos partidos en la parrilla política cambió el modelo bipartidista – el “régimen a turnos”, como diría Galdós – por un sistema multipartidista. Este cambio de modelo implica una reeducación y una adaptación hacia lo nuevo. Y lo nuevo necesita luces largas. Luces largas – y valga la metáfora – para que el interés estatal prevalezca sobre el interés local o partidista. Hace falta, por tanto, limar asperezas, superar ciertas “líneas rojas” y salvar al país del “eterno retorno a las urnas”. Si no se consigue, si no estamos preparados para negociar y edificar mayorías programáticas, tendremos que plantear otros sistemas alternativos. Un Sistema como “la segunda vuelta a la francesa” sería una posible solución al problema. Un problema – el de volver a votar año tras año – que aburre al ciudadano, paraliza el progreso y deteriora el oficio de la política.

6. Hablando de elecciones, pienso que el sistema d’Hondt es cuanto menos injusto. ¿Qué opinas? ¿No sería mejor implantar el sistema de un ciudadano, un voto? Algunos partidos hablan de ello pero luego nadie mueve ficha…

El sistema d’Hondt – coincido con usted – es injusto porque, como todos sabemos, entran en juego: los distritos electorales y las diferencias cuantitativas entre la España poblada y la España vaciada. Por ello, el voto no vale lo mismo, en términos ponderativos, en una comunidad u otra. No vale igual una papeleta proveniente de Extremadura que otra de Madrid, por ejemplo. Tras cuarenta años de democracia, se debería abrir un debate sobre nuestra fórmula electoral. Analizar sus pros y contras y estudiar, si procede, un modelo alternativo. No olvidemos que no existe el modelo perfecto. Todos adolecen de ciertos sesgos.

7. Cuando en Reino Unido se planteó el Brexit muchos pensábamos que eso no iba a ninguna parte. Cuando Donald Trump presentó su candidatura a Presidente de los Estados Unidos creímos que su mensaje no calaría en el electorado. Ambos casos están avalados por procesos democráticos. ¿La ciudadanía del mundo está cambiando? De ser así, ¿Proviene este cambio del cansancio o de una nueva forma de concebir las sociedades? ¿Qué opinas?

La ciudadanía es como el ser de Heráclito. Un ser que está en permanente cambio. Existen múltiples variables que modelan el carácter y destino de las sociedades. Variables económicas, sociales y políticas contribuyen al cambio social. Más allá de tales variables existe aquello que los politólogos llamamos “el relato”. La interpretación de los hechos, por parte del tejido mediático y político, desemboca en la doxa o saber de segunda, como diría Platón. Estamos ante una crisis de la verdad. Estamos ante el final de las verdades absolutas y de los argumentos de autoridad. Ante esta crisis de principios, el lenguaje se convierte en el único vehículo para conquistar a los votantes. Un lenguaje que hace de la política una lucha similar a los relatos mitológicos. Esta pelea de relatos suscita un hartazgo social ante los problemas de la “polis”. Es precisamente esta crisis de los relatos – relatos basados en la razón – la que contribuye al auge de las emociones. Unas emociones que explican el triunfo de los populismos y nacionalismos.

8. Eres autor del blog «El Rincón de la Crítica», finalista de los Premios 20 Blogs de 20 Minutos en la categoría actualidad. ¿Cómo surge la idea de hacer un blog? ¿Qué vamos a encontrar en «El Rincón de la Crítica»? ¿Cómo viviste la nominación al 20 Blogs?

La idea surge hace ocho años. Cansado de enviar artículos a los periódicos, decidí subirme al carro de Internet. Oí hablar de los blogs y consideré la oportunidad de crear uno. Comencé a escribir artículos. Luego abrí una cuenta en Facebook y otra en Twitter y, poco a poco, fueron llegando los lectores.

El Rincón de la Crítica es un blog de opinión libre, plural e independiente. Un medio transversal al modelo periodístico actual. El lector encuentra un enfoque distinto a la actualidad. Un enfoque que fusiona literatura y periodismo. Los artículos son lienzos literarios con alma de ensayo. Detrás de cada artículo hay muchas horas de dedicación, investigación e información. Hay una seria apuesta por un periodismo de calidad. Un periodismo alejado de la fugacidad y el corto recorrido que tienen las noticias en otros medios.

La nominación a los premios 20 Blog – de 20 Minutos – la viví con una enorme satisfacción. Satisfacción por el reconocimiento a miles de horas de trabajo. Por sentir que mi blog merecía la pena. Y sobre todo, me sirvió de motivación para seguir luchando por el proyecto.

9. Eres también autor de los libros «El Pensamiento Atrapado» y «Desde la Crítica». Del primero te he leído decir: «El Pensamiento Atrapado lo escribí para resucitar el periodismo literario de los tiempos de Unamuno» y el segundo es una selección de los artículos publicados en tu blog. ¿Qué me cuentas de cada uno de ellos? ¿Qué problema tiene el modelo periodístico actual? ¿Cómo crees posible resucitar ese periodismo literario?

Los dos libros – El Pensamiento Atrapado y Desde la Crítica – son recopilaciones de los mejores artículos del blog. El primero es una selección de textos desde el año 2011 al 2013 y el segundo desde el 2014 hasta hoy. Tales libros son leídos por una comunidad altamente intelectual. Ambas obras han sido reseñadas por grandes medios nacionales generalistas y especializados.

El problema que tiene el modelo periodístico actual es su falta de adaptación a los nuevos tiempos. Nuevos tiempos donde el periodismo ciudadano – a través de las redes sociales – se ha convertido en el principal rival del periodismo profesional. Las redes han acelerado la inmediatez de las noticias. Las redes sirven como canales de retransmisión de fenómenos alejados en el espacio. El periodismo actual no puede competir con la rapidez de las redes. Ante ello, todo pasa por la especialización y la calidad de los escritos. Hacen falta textos más pausados, menos temas y más profundización en los mismos. Es necesario que los medios apuesten por las firmas de opinión. Hace falta que tales firmas sean ocupadas por especialistas temáticos. Y sobre todo, y muy importante, que haya más rotación de columnistas. No es de recibo que las tribunas y artículos de opinión sean escritos por los mismos articulistas desde hace más de veinte años.

Es necesario que la columna de opinión recupere su prestigio. Para ello se debe recuperar el periodismo literario. Hace falta que la columna sea un híbrido entre información y literatura. Ni solo literatura – como ocurre con las columnas de la mayoría de literatos – ni solo información – como ocurre con los artículos de muchos periodistas -. Se debería fusionar la estética del literato con el rigor informativo del especialista. Solo así, con ese híbrido profesional, conseguiremos rescatar el periodismo literario.

10. ¿Qué pregunta te hubiese gustado responder? ¿me la respondes?

Como profesor de filosofía, me hubiese gustado responder a la siguiente pregunta: ¿qué entiendes por felicidad? Estamos en un sistema económico basado en la escasez. Un sistema basado en el desequilibrio entre nuestras intenciones de compra – infinitas – y las posibilidades de compra – limitadas -. Este desequilibrio entre el “querer y no poder” condiciona nuestra escala de valores. De tal manera que el “tanto tienes, tanto vales” prevalece sobre el “tanto eres, tanto vales”. El dinero se ha convertido en un bien admirado. Un bien atesorado por unos pocos que sirve de clasificador social. Ahora bien, la felicidad es algo más que la acumulación de riqueza. La felicidad tiene que ver con el saldo positivo entre satisfacciones y frustraciones. La consecución de objetivos, más allá del sesgo de la edad y los estereotipos sociales, guarda relación con los estados de felicidad.


MUY PERSONAL

– Nombre completo: Abel Ros Fuentes.

– Lugar de nacimiento: Callosa de Segura, Alicante.

– Fecha de nacimiento: 26 de septiembre de 1974.

– Una ciudad: París.

– Un libro: Don Quijote de la Mancha.

– Una canción: cualquier canción de Joaquín Sabina.

– Una película: La vida es bella.

– Un actor o actriz: Tom Hanks.

– Rasgo principal de mi carácter: la constancia.

– Mi principal defecto: soy demasiado metódico.

– En mi tiempo libre me gusta: leer y hacer deporte.

– Mi sueño dorado: seguir soñando.

– Mi escritor favorito: Miguel de Cervantes.

– Mi músico/cantante favorito: Joaquín Sabina, entre otros.

– Mi deporte favorito: Running.

– Mi comida preferida: la paella.

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  1. Pingback: Abel Ros, entrevistado en mientrevista.es – El Rincón de la Crítica - Un blog de Abel Ros

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