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Verónica Zumalacárregui: «Las mujeres de mi libro me han cambiado la mirada»

Verónica Zumalacárregui (Madrid, 1988) es periodista, escritora, presentadora e influencer. Perodista vocacional, se define a si misma: «Soy curiosa por naturaleza. Siempre me ha gustado empaparme de realidades distintas a la mía, relacionarme con gente desconocida, experimentar nuevas sensaciones y lanzarme a aventuras insólitas».

Cuando aún estaba en segundo curso de la carrera de Periodismo, comenzó a dar los boletines informativos en Kiss Fm. Ha trabajado para Televisión Española, la Oficina de Prensa del Ministerio de Defensa, programas de entretenimiento o como reportera de actualidad.

Tras esa experiencia, produce y presenta «Me voy a comer el mundo», un programa de viajes culinarios que se puede ver en España a través de Canal Cocina o La 2 de TVE. También ha presentado «Las Rutas de Verónica» en La 2 de TVE, «Abuelita Linda» en Canal Cocina y El Gourmet, reportajes audiovisuales en ElPaís.com y un largo etcétera.

Recientemente ha estrenado «Dos Miradas», programa de crítica gastronómica que presenta junto a Rafael Ansón, fundador de la Real Academia de la Gastronomía. Además acaba de publicar su primer libro «La vuelta al mundo en 15 mujeres» (Penguin Random House), un libro-reportaje compuesto por 15 relatos escritos en primera persona.

Tras publicar su libro, ha tenido la amabilidad de concederme esta entrevista que ahora tengo el gusto de compartir con vosotros.

(Sitio Web: https://verozuma.com/ – Contacto: https://verozuma.com/contact/)

1. Te he leído que en tu casa siempre se ha comido muy bien, ¿Pudo eso ser decisivo en tu pasión por la gastronomía? Cuando niña, ¿Qué querías ser de mayor?

¡Sí! En mi casa siempre se le ha dado mucha importancia a la gastronomía. He crecido viendo a mis padres liar croquetas los domingos. Recuerdo que cuando salían de trabajar, por muy tarde que fuera, solían ir directamente al mercado a comprar aquello que fuéramos a cenar ese día; querían que el producto fuera lo más fresco posible. A día de hoy el 80% de nuestras conversaciones versan sobre comida, algo que sorprende mucho tanto a mi novio como a la novia de mi hermano, jajaja.

2. Eres Licenciada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria, ¿Cómo recuerdas la época universitaria?

Fue un momento clave en mi vida, porque fue cuando me di cuenta de lo que me gustaba -y me gusta-  realmente. Yo empecé Comunicación Audiovisual, no Periodismo, y me ponían Matrícula de Honor en todas las asignaturas del tipo de “Redacción Periodística”. En segundo de carrera una profesora me dijo: “este reportaje que has escrito está perfecto; te lo podrían publicar hoy mismo”, y fue en ese momento cuando decidí cambiarme a Periodismo. Mi trabajo ha estado siempre más vinculado a la tele que a la prensa, pero mi labor tiene más que ver con los contenidos que con su forma de presentarlos.

3. Has trabajado en los informativos de Kiss FM. También para Televisión Española, la Oficina de Prensa del Ministerio de Defensa, programas de entretenimiento o de reportera de actualidad. ¿Es el periodismo una profesión todoterreno? ¿Qué opinas del intrusismo en tu profesión?

Los periodistas somos, en general, personas muy curiosas, por lo que nos gusta investigar distintos campos. Y yo, en concreto, soy muy polifacética, y disfruto haciendo varias cosas diferentes a la vez. Eso no quiere decir que todo se nos dé bien, pero tenemos la capacidad de empaparnos de un tema, resaltar lo importante y trasladárselo a nuestro público en un mensaje fácil de captar.

A mí no me importa que haya gente que trabaje como periodista sin haber estudiado la carrera. En España estamos demasiado encorsetados en ese sentido. En Estados Unidos o Reino Unido, por el contrario, puedes haber estudiado Derecho y dedicarte al marketing, y eso me flipa, porque todos cambiamos a lo largo de nuestra vida, y nuestras preferencias a los 40 no tienen por qué coincidir con las que teníamos a los 20, cuando elegimos nuestra carrera.

4. Después de todo lo anterior llega «Me voy a comer el mundo». ¿Cómo surge el proyecto? Lo produces y presentas, ¿Entonces es un programa tuyo y lo vendes a cadenas de televisión? ¿Es así como funcionan estas producciones? ¿O hay un encargo previo?

La idea surgió en un viaje a Vietnam con mis amigas, en el que pensé que podía convertir en un programa de tele aquello que hago en mis periplos por el mundo: relacionarme con gente local, probar la comida autóctona sin prejuicios y hacer una inmersión en la cultura de cada país que visito. Lo produzco porque soy productora de contenidos. Es decir, yo decido qué vamos a grabar y dónde. Por ejemplo: me propongo grabar una boda hindú en Nueva Delhi y me dejo la piel hasta conseguirlo. No obstante, la productora que le vende ese formato a las teles no es mía, así que ese rol de “productor comercial” no lo conozco a la perfección.

5. Puedo entender que es una cuestión de prejuicios y costumbres, pero ¿Cómo puedes probar tantas cosas raras? ¿Ganan las sorpresas agradables o las desagradables? ¿Me das un ejempo de cada? Debes tener un estómago de hierro…

Has dado en el quid de la cuestión: los prejuicios. Lo que hago en mis viajes es intentar liberarme de ellos, de mis ideas culturales, y ponerme en la piel de la persona local que tengo delante. En Corea del Sur me dieron a probar sopa de perro, y me daba mucho reparo probarla. El coreano que estaba conmigo me dijo: “En tu país coméis conejo, y aquí nos parece una aberración porque el conejo para nosotros es una mascota. En Corea se empezó a comer perro en época de hambrunas”. Cuando entiendes el contexto en el que estás, te aventuras más a experimentar. Ahora bien, la sopa de perro no me gustó mucho. Lo que me encantó fue el lagarto que comí en el Amazonas y los escamoles (huevos de hormiga) que pruebo cada vez que voy a México.

6. El 9 de enero se estrenó en Canal Cocina el programa «Dos miradas» que haces junto a Rafael Ansón. ¿Dónde se encuentran dos miradas en principio tan distintas? Supongo que un lujo compartir mesa, mantel y programa con Rafael Ansón…

Rafael y yo somos muy distintos, pero nos une el optimismo. Somos dos personas muy alegres, muy sociables, y que extraemos lo mejor de cada momento. Así, nos lo pasamos genial grabando juntos y conociendo el mundo gastronómico del otro. De él estoy aprendiendo mucho; no sólo a nivel culinario, sino también en materia de “lecciones de vida”. Me asombra que alguien que ha hecho tantas cosas en tantos terrenos siga teniendo, con 86 años, tanta energía y tan pocos prejuicios.

7. Me gustaría hablar de las redes sociales donde tienes una extensa comunidad (223.000 seguidores en Instagram ó 173.000 en Facebook). ¿Son seguidores de tus programas? ¿O ofreces contenidos exclusivos para redes? ¿Cómo se convence a tantas personas de que haces algo de interés?

Creo que los primeros que llegaron fueron espectadores de mis programas. Ahora tengo una comunidad más heterogénea, en la que hay gente que no necesariamente me ve en la tele. Con ellos comparto mis aventuras y experiencias a tiempo real; ya sea un viaje a Costa Rica, el fuera de pista que me estoy bajando en Formigal, o el restaurante nuevo que estoy probando en Madrid. Y, ojo, también les enseño que muchas veces estoy currando a las 9 ó 10 de la noche, para que no idealicen mi vida, porque la vida es mucho más que esas cosas bonitas que enseñamos en Instagram. Creo que a mis seguidores les mola esa naturalidad.

8. Veo en tu perfil de LinkedIn que has trabajado de voluntaria en Marruecos con niños adictos al pegamento, chicos de reformatorio, madres solteras repudiadas por sus familias y personas con discapacidad física y psíquica. Me provocan mucha tristeza las desigualdades del mundo, especialmente con niños, ¿Qué me cuentas sobre esta experiencia? ¿Ves solución para las desigualdades de este mundo?

Uno siempre va a un voluntariado pensando en lo mucho que va a ayudar. Sin embargo, al final es el voluntariado y la gente implicada en él los que te ayudan a ti. Yo fui tremendamente feliz durante esa experiencia, tan pura y tan real. Recuerdo las carcajadas que solté bañando en el mar al que llamábamos “el abuelo”; un mayor con capacidades diferentes con el que conecté muy bien. Lo peor fue ver a esos niños de 8 y 10 años adictos al pegamento. Cuentan que muchos de ellos se enganchan a la cola para tener el valor de meterse debajo de los camiones que cruzan a España y buscar una vida mejor. Horrible. La condición era darles de comer y ducharles siempre y cuando no llegaran colocados.

9. ¡Qué calladito te lo tenías! ¡También escritora! Recién salido tu libro “La vuelta al mundo en 15 mujeres”, del que comentas en tu Instagram: «Las protagonistas son 15 mujeres que he conocido por el mundo y que me han cambiado la mirada. Hablamos sobre el trabajo, la sexualidad, el amor, la vejez, la fe, la igualdad de género». ¿Cómo llegas a hacer realidad este proyecto? ¿Cómo se puede hablar de temas tan profundos con personas a priori desconocidas? Me ha cautivado lo que dices de «me han cambiado la mirada»…

Lo cuento en un vídeo que he subido a instagram, pero el resumen es que me contactaron varias editoriales para proponerme escribir un libro de cocina. Yo no quería escribir sobre eso, y tras varios emails, les dije de qué quería escribir realmente. Mi idea les encantó y así llegó “La vuelta al mundo en 15 mujeres”, que ha editado Penguin.

Afortunadamente, tengo la capacidad de conectar rápidamente con la gente, y también es cierto que no tengo pelos en la lengua a la hora de preguntar. Por ello me resulta de lo más natural hablar de temas tan profundos e íntimos con personas a las que no conozco mucho. Estas mujeres me han cambiado la mirada porque me han hecho abordar asuntos de mi día a día desde prismas y culturas muy distintos a la mía. Eso te hace reflexionar y cuestionarte a ti misma, algo que también reflejo en el libro, porque está escrito en primera persona.

10. ¿Qué pregunta te hubiese gustado responder? ¿me la respondes?

Que por qué he tardado tanto en contestar a esta entrevista, pero ahora ya sabes la respuesta: ¡estaba escribiendo un libro!


MUY PERSONAL

– Nombre completo: Verónica Zumalacárregui Ciriza

– Lugar de nacimiento: Madrid

– Fecha de nacimiento: 13/06/1988

– Una ciudad: Río de Janeiro

– Un libro: El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura

– Una canción: Zombie, de “The Cranberries”. Me enamoré de ella musicalmente con sólo 8 años. Cobró sentido del todo cuando viví en Irlanda y comprendí la letra y el poso histórico que tiene

– Una película: Dos extraños en un tren, de Hitchcock

– Un actor o actriz: Meryl Streep

– Rasgo principal de mi carácter: la extroversión y la valentía

– Mi principal defecto: soy muuuy desordenada y demasiado inconformista

– En mi tiempo libre me gusta: viajar, por supuesto; esquiar; hacer submarinismo; irme de aperitivo con mis amigos -de esos que empiezan a las 13h y se eternizan-; conocer restaurantes nuevos…

– Mi sueño dorado: La verdad es que no tengo un gran sueño. Me gusta que lo que voy sembrando a nivel personal y profesional vaya dando sus frutos, y disfruto de ellos cuando llegan

– Mi escritor favorito: No tengo sólo uno, pero me flipa el trabajo de Santiago Lorenzo en “Los Asquerosos”, libro divertidíiiisimo

– Mi músico/cantante favorito: Sufjan Stevens

– Mi deporte favorito: Esquiar

– Mi comida preferida: La merluza a la romana de mi madre y la ensaladilla de mi padre

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